DEMOCRACIA PUTA, QUE NO PUTA DEMOCRACIA

En primer lugar, perdón por el desorden mental, llevaba mucho tiempo sin aparecer por aquí. Voy a ver si pongo todo en orden y consigo sonar coherente, que cuando una deja de expresarse por escrito durante un tiempo parece que le cuesta más arrancar.

Hay que ver cómo pasa el tiempo. A lo tonto nos plantamos en diciembre. El final de un año siempre es un momento de reflexión, y con las jornadas electorales a la vuelta de la esquina más aún si cabe. A mí, por lo menos, me da mucho que pensar.

Reconozco que me salto voluntariamente los debates que se promueven entre los distintos candidatos porque me pone de mala leche el simple hecho de verlos. Hace mucho que perdí la inocencia política, y sé que el gobierno de una nación es un foco de corrupción que atrae a gente ansiosa de poder y riqueza. El problema es que alguien tiene que estar ahí. La anarquía nunca es ni será una buena opción teniendo en cuenta que hay mucho tonto suelto. Necesitamos unos “padres” que nos guíen y nos digan cómo hacer las cosas, aunque no nos guste lo que hay que hacer. Ningún niño quiere lavarse los dientes ni recoger lo que ensucia por gusto, pero de mayores entendemos que es por nuestro bien, para no tener los dientes podres y malolientes ni vivir entre mierda. Si nos vamos a los “padres” políticos, está claro que nadie quiere pagar impuestos, y, sin embargo, queremos una sanidad y una educación gratuitas. Lástima que hasta eso lo hayan prostituido los putos políticos. Aquí es donde nosotros entramos en juego: un niño no escoge a sus padres, pero un ciudadano sí escoge quién le gobierna.

Entonces, ¿a quién votar si todos los “padres adoptivos” son unos aprovechados que miran por su propio bien?

Conservo la esperanza de que haya alguien que de verdad quiera cambiar las cosas, alguien tan harto como yo que haya tomado la determinación de remangarse la camisa y meterse manos a la obra para cambiar por sí mismo las cosas. Tal vez haya llegado ese momento y tal vez no. Siempre hay políticos honrados (con que lo sean en un 90% me conformaría, visto lo visto), el problema es dar con ellos, puesto que son personas individuales que se mueven dentro de un grupo (corrupto al 90%, casi seguro).

No quiero entrar en qué opciones pueden ser las mejores o no, pero sí voy a entrar en que, cuanto más lleva un grupo en el poder, más se ha corrompido. Saben de primera mano lo que hay y ni así promueven soluciones eficaces que vayan en beneficio de la mayoría de los ciudadanos. Estoy hablando del PPSOE, tanto monta monta tanto. Hartita me tienen.

¿De verdad no era viable paliar la crisis obligando a los políticos jubilados (sólo de la política) a renunciar a la paga del estado cuando cobran miles y miles de euros del sector privado? ¿De verdad no se puede pedir a la Iglesia que pague sus impuestos religiosamente? Hablo de esa religión que menciona el voto de pobreza con la panza llena a rebosar y con propiedades que valen cientos o miles de millones repartidas por todo el mundo. Ni que se fueran a arruinar. Sólo tendrían que vender un cuadro aquí y una iglesia allá que el estado usaría para obtener beneficios con el turismo. ¿Tampoco se puede reducir drásticamente el presupuesto de la Monarquía y dejar a los Reyes y sus familiares como embajadores de España? Yo siempre he opinado que el mejor embajador de un país, es aquel que ha sido educado desde la infancia para el puesto. Seguiríamos con Reyes, pero sin comprar su silencio por mantener esta democracia prostituida. ¿Y era necesario rescatar a una banca que se aprovecha de la gente cobrándoles una hipoteca por un hogar aun después de embargárselo? Yo todavía no sé si soy una lumbrera o si soy muy tonta, porque a mí me parece que el gobierno lo ha hecho todo al revés, y lo curioso es que no veo a casi nadie protestar en voz alta, si acaso con la boca pequeña.

Como me da por pensar en el porqué de las cosas, he caído en la cuenta de que los grupos, en general, funcionan como empresas, y eso es algo de lo que no se escapa ni la política. Es decir, puede que dentro de una empresa haya trabajadores honrados, pero si las normas de la empresa consisten en estafar a los clientes, el trabajador honrado sólo puede actuar a pequeña escala con casos muy concretos. A gran escala tiene que cumplir con las normas de la empresa o se verá de patitas en la calle, igual que un paria sin hogar.

Este es el mayor problema de la democracia. Faltan huevos para dejarse de intereses propios, para dejar de lado que tu empresa gane a la competencia.

¿Qué pasa cuando quieres que tu empresa sea la líder del mercado? Pues si ves que la competencia está metiendo la pata, les dejas que se ahoguen ellos solitos, incluso los azuzas para que metan la pata a conciencia sin posibilidad de salir del lodo. Y si hace falta sueltas mierda sobre ellos para que la gente les coja tirria y te prefieran a ti. En un mercado libre, me parece bastante ruin actuar así. Y ya en una democracia me parece lo peor de lo peor.

A ver, señores y señoras políticos, puede que os veáis como empresarios a punto de forjar un gran imperio a costa de clientes estúpidos que no se enteran de la misa la media, pero se os olvida que todos (clientes y empresarios) formamos parte de un grupo mayor, o una empresa mayor, si os gusta más: España. Con vuestra actitud habéis hecho que la empresa “España” pierda valor y se venga a pique. Tenéis a vuestros trabajadores en condiciones peores que las que dejamos atrás al entrar en el siglo XXI. Y todo por el puñetero poder y dinero. Parece ser que la cuestión es ganar en todo, menos en moralidad.

¿Tanto cuesta dejar atrás el modo “empresario” y activar el modo “líder de un país” para colaborar todos a una por el bien común en vez de ponerse zancadillas y soltar mierda sobre los demás? Las críticas no aportan nada a menos que sean constructivas, y entre políticos no hay ni una sola crítica constructiva, todo es hundir al otro para erigirse uno mismo como vencedor. ¿Cuándo gana la democracia? ¿Cuándo vamos a ganar los españoles?

En una democracia perfecta, los políticos de gobierno y de oposición os reuniríais en el Congreso, plantearías un problema y todos juntos buscaríais una solución. Si uno aporta una solución que no es buena, otro buscaría una que sí lo fuera en vez de limitarse a criticar el intento de los demás por buscar una salida. Pero no, claro, es mejor una democracia tan puta que cada grupo se reúne a buscar esas soluciones por separado. Esperáis a que se hunda el barco del gobierno con intención de alzaros después con vuestro propio barco portando como bandera la solución a todos los problemas de los españoles. Total, los problemas pesan sobre los de siempre, a vosotros, los políticos, no os afecta nada, ni a vuestros amiguitos tampoco. Además, las competiciones son tan emocionantes y tan buenas para vuestra vanidad… Encima os lo estaréis pasando pipa, hay que joderse.

Os arrepentiréis cuando estiréis demasiado la cuerda y se os rompa en las narices. Ya no habrá barco que os salve, y vais a saber lo que es que te lo quiten todo por el bien común. Un ciudadano indignado puede ser un tanto tocapelotas sin más. En cambio, millones de ellos…

Teniendo en cuenta que os empeñáis en ser una empresa que maximice los beneficios, permitidme recordaros algo que estáis obviando: el cliente determina la demanda, y las empresas inteligentes ofertan esa demanda.

Espero ver esas hojas de reclamaciones en las urnas, queridos compañeros clientes. No somos nosotros quienes tenemos que adaptarnos a la mierda que nos venden.

 Y casi mejor no vuelvo a hablar más de política. Ya veis que si toco ese palo me voy cabreando yo solita. Sí, mejor vuelvo al sexo.

3 comentarios

  1. De política también gamberrita? Yo pasopalabra :-)))
    Besines

    • Una y no más. En realidad no me gusta hablar de este tema, pero es que no puedo con la mayoría de los políticos, les importamos un carajo y nos tratan como a tontos.

  2. La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las otras formas que se han probado de tiempo en tiempo.

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